Ecoparque de la Ciudad de Buenos Aires


Uno solo cuida lo que ama. Y uno solo ama lo que conoce.

Con esa convicción, La Promesa Argentina llegó al Ecoparque de la Ciudad de Buenos Aires junto a la Fundación Cartoneros y sus Chicos, organización que acompaña a hijos de recicladores urbanos. Cien chicos del barrio de Maquinista Savio, de entre 8 y 16 años, vivieron dos jornadas que para muchos fueron la primera vez viajando hacia la ciudad para una experiencia de este tipo.

Recorrieron el Ecoparque, conocieron su historia —la transformación del antiguo zoológico en un espacio de conservación— y aprendieron sobre biodiversidad, fauna nativa y rescate de animales silvestres a través de experiencias en primera persona. Se acercaron al trabajo del hospital veterinario, escucharon historias de animales liberados del tráfico ilegal y el mascotismo, y conocieron programas de reintroducción de especies, como el traslado de los elefantes a santuarios.

Fueron también jornadas de apertura: a otras realidades, a oficios vinculados al cuidado ambiental, a vocaciones que existen y que a veces no se conocen porque nunca se tuvo la oportunidad de verlas de cerca.

Compartimos un almuerzo y una conversación alrededor del Decálogo del Viajero Consciente. Cada participante se llevó un cuaderno de La Promesa Argentina con el Decálogo, como invitación a seguir mirando el mundo con más atención y cuidado.

A veces, cuidar empieza con gestos simples: levantar un papel aunque no lo hayamos tirado nosotros, respetar el lugar compartido, actuar con el ejemplo.

Dos jornadas de aprendizaje, naturaleza y encuentro. Una misma intención: acercar a más chicos a la naturaleza para que el cuidado nazca del vínculo y la experiencia.

Agradecimientos especiales

Esta Acción con Propósito fue posible gracias al Ecoparque de la Ciudad de Buenos Aires, por abrir sus puertas y compartir el trabajo de sus guías y equipos educativos; al equipo de la Fundación Cartoneros y sus Chicos, por su compromiso y acompañamiento; y a MAI 10, que aportó los fondos para el transporte, el almuerzo y el material educativo entregado a los chicos. Fotos: Tomi Cuesta.

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